La empresa que lidera en interconexiones X2Grid,
estuvo a cargo del EPC del proyecto de 11 MWh/6MW conectado a una utility y
acoplado a un parque eólico preexistente.
Costa Rica
marca un nuevo precedente en materia de almacenamiento energético con la
instalación de la solución BESS más grande del país, un proyecto de 11 MWh y 6
MW de potencia conectado a una empresa de distribución eléctrica y acoplado a
un parque eólico existente, que ha sido impulsado por CFS en su rol de EPC.
La
iniciativa, presentada por Diego Quirós Ramos, gerente de desarrollo de negocio
de CFS, durante el Future Energy Summit Central America & the Caribbean,
representa un paso decisivo el el rol del almacenamiento hacia la consolidación
de la flexibilidad del sistema eléctrico nacional y la integración eficiente de
energías renovables variables.
“Es el
proyecto de almacenamiento más grande de Costa Rica conectado a una utility y
acoplado a un parque eólico”, introdujo Quirós Ramos ante un auditorio de más
de 500 profesionales del sector energético regional.
CFS, con
más de 25 años de experiencia en soluciones para generación y transmisión,
lidera un proceso de expansión regional apalancado en innovación tecnológica,
digitalización y gestión inteligente de redes. Su concepto X2Grid, que integra
generación, cargadores eléctricos, movilidad e industria con sistemas de
almacenamiento, refleja ese enfoque integral.
Almacenamiento
como solución al cambio climático
Costa Rica,
históricamente reconocida por alcanzar un 99% de generación renovable durante
cinco años consecutivos, enfrentó en el último año un llamado de atención.
“Tuvimos un
susto con el cambio climático y una sequía muy fuerte. Eso despierta nuevamente
los retos respecto a una matriz energética renovable”, advirtió el ejecutivo
durante su keynote denominada «transmisión y almacenamiento como catalizadores
del desarrollo renovable».
El Lago
Arenal, tradicional sistema de almacenamiento plurianual del país, demostró ser
vulnerable ante fenómenos climáticos extremos. En ese contexto, las baterías
emergen como complemento clave para mitigar la intermitencia.
“El
almacenamiento de baterías surge como una alternativa y como un complemento a
toda la matriz energética”, señaló Quirós Ramos.
Uno de los
proyectos que se impulsó para resolver estos retos del sistema es aquel
impulsado en una empresa de distribución eléctrica y acoplado a un parque
eólico preexistente.
El sistema
instalado el pasado lunes 31 de marzo consta de tres contenedores de
almacenamiento y tres adicionales para la conversión de energía y conexión a
media tensión. El proyecto combina soluciones y servicios provistos por CLOU
(BESS + PCS + MV), ETP (EMS) y la propia CFS (BOP y EPC).
Según
precisó el referente de CFS, este sistema inicialmente operará para arbitraje
energético, cargando en horas de baja demanda y despachando en picos, pero está
diseñado para brindar otros servicios complementarios, como regulación de
frecuencia.
Las
oportunidades para el almacenamiento energético van en crecimiento. Más aún si
se consideran las rápidas evoluciones tecnológicas y las reducciones de costos
históricas que se han dado en el último tiempo.
“Hace tres
o cuatro años se hablaba de los famosos US$1.000 por kWh. Hoy, incluyendo
interconexión, se puede hablar de US$250 por kWh”, detalló Diego Quirós Ramos.
Además, la
densidad energética de los sistemas está mejorando de forma exponencial. De
acuerdo con el experto de CFS, donde antes se requerían siete contenedores para
3,5 MWh, hoy se alcanza 11 MWh con solo seis, y las nuevas tecnologías ya
permiten 5 MWh en un solo contenedor de 20 pies.
“La
tecnología está cambiando muchísimo. Las aplicaciones que antes no daban por
temas financieros se están rentabilizando”, afirmó.
Para
Quirós, el sistema ya operativo es una muestra concreta del potencial del
almacenamiento y un llamado a acelerar su adopción.
“El sistema
eléctrico está preparado para recibir almacenamiento y la tecnología va a
contribuir a la transición eléctrica”, concluyó. (Energía
Estratégica – Argentina)